viernes, 19 de junio de 2009

SEMIÓTICA Y SEMIOLOGÍA O LA IMPORTANCIA DE LOS SIGNOS Y EL DINERO PÚBLICO.


Este es el clásico escudo de Zaragoza. Representa a un león rampante de oro sobre un fondo rojo; es el símbolo de la ciudad desde la Edad Media. En el año 1134 un rey castellano, Alfonso VII, conquista por las armas la ya entonces vieja urbe; sólo duró dos años la invasión, los aragoneses con Ramiro II “el monje” la recuperan con fiereza. En aquel lapsus el rey castellano-leonés concedió el derecho a usar el símbolo del león, y a Zaragoza le fue de agrado, incluso manteniendo un león vivo como símbolo durante muchos años. El emblema ha permanecido inmutable hasta hoy, fuera de consideraciones políticas y cerca de la espectacularidad de un signo bravío. El escudo aparece rematado por la histórica corona real de Aragón. El ornamento lateral soporta los títulos de Muy Noble, Muy Heroica, Muy Leal, Siempre Heroica e Inmortal (este último es el más utilizado y posiblemente el único creíble) Fueron otorgados en recuerdo de la resistencia de la ciudad en los Sitios de Zaragoza en el marco de las guerras napoleónicas.

Se define a la semiótica como el estudio de los signos, su estructura y la relación entre el significante y el concepto de significado. Un signo lingüístico es una realidad perceptible que remite a otra que no está presente (referente); es la materia prima del pensamiento y por lo tanto de la comunicación. La semiótica es un concepto básico en la inteligencia, intenta responder al interrogante de cómo el ser humano conoce el mundo que lo rodea, cómo lo interpreta y cómo crea conocimiento y lo transmite.

Este logotipo es el nuevo referente publicitario que se ha sacado de la manga nuestro indolente prócer mediático y sin embargo alcalde de la inmortal ciudad. Es fácil apreciar su nula originalidad, observar el anterior, es de la inmobiliaria NOZAR ¿plagio? Al parecer 230.000 euros del ala tienen la culpa, un concurso público presentado con una semana de antelación en pleno mes de Agosto de la Expo; con fianza de envergadura para que no se presente cualquiera; y para que creadores foranos lo tenga fácil. De casualidad, seguramente, el concurso lo ganan diseñadores de los madriles. En resumidas cuentas: blanco y en botella, y tira de bodrio emblemático, pasta a la basura en tiempos de crisis.


La semiología es el estudio de los sistemas de signos: lenguas, símbolos, códigos, logotipos, señalizaciones, marcas, insignias, lemas, distintivos, etcétera. La han descrito como:” La ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social". La semiología es el continente de todos los estudios derivados del análisis de los signos, sean estos lingüísticos (semántica) o semióticos (humanos y del resto de la naturaleza).


El león windsurfista murió, ya no les gustaba, sin duda era horrible. Los insignes regidores del consistorio lo sustituyen por el león encerrado en una especie de escudo asimétrico, de dudosa gracia, discutible estética y-o elegancia, y sin ninguna mejora digna de representar a una ciudad bimilenaria como Zaragoza, más bien al contrario.


Y es que le cúmulo de ineptitudes de los preclaros gobernantes del Ayuntamiento de Zaragoza llega a niveles inusitados. En un organismo con más de 5.000 empleados no hay nadie que sea capaz de poner directrices en la importancia de los símbolos y de las palabras. Un ejemplo: El Auditorio, Sala Mozart, Palacio de Congresos, Sala Multiusos; y todo en un mismo edificio, pero con nombres diferentes y de una originalidad bastante escasa.

Uno de los edificios que se construyó para la Expo de Zaragoza fue el de la fotografía superior; y también lo bautizaron como Palacio de Congresos. ¿No les da para más? Os lo puedo asegurar: de la historia zaragozana y aragonesa salen ringleras de nombres válidos.

Para más INRI la Feria de Zaragoza también dispone de un gran salón de actos que renombró como Palacio de Congresos. La Ciudad de Zaragoza tiene tres “palacios de congresos” ¿Qué es un palacio de congresos? ¿Y la imaginación? Por lo visto escasea, eso sí mucho pedazo cargo, pelotas en cantidades industriales, y alto voltaje en los enchufes.

Otro ejemplo: La Estación Zaragoza Delicias (con la iglesia hemos topao) Paradigma de obra chapucera, donde las ineptitudes comienzan con decisiones políticas; con elecciones a dedo de arquitectos; con la creación de engendros como Zaragoza Alta Velocidad; con proyectos muy chulos en el CAD que lo aguanta todo; sin olvidar a la constructora que hace y deshace; y al ADIF, vamos la RENFE con otro collar; en resumen el Ministerio de Madrid; además el Gobierno de Aragón y sobre todo el Ayuntamiento de Zaragoza. También, y en esto las culpas se reparten bastante, de los medios de comunicación provincianos que soportamos; de asociaciones de vecinos cargadas de trepas en busca de vivir del cuento (léase la política) sin olvidar a las uniones de consumidores comiendo en el pesebre del amo. Es evidente la muestra de mediocridad cuando ni siquiera supieron nombrarla con atino, redundantes e inexactos al usar Delicias cuando en realidad se sitúa en territorio de la Almozara.

Famoso logo del Gobierno de Aragón, ya casi viejo, ya casi lo soportamos.
El problema viene cuando se confunde un simple logo de criterio más que dudoso con la bandera de Aragón. Error de bulto se podría pensar, también se podría pensar que somos más ingenuos e incautos que una mata de habas; la triste realidad es que estamos ante la sustitución intencionada de los antiguos símbolos nacionales, que al fin y al cabo rememoran un largo pasado como estado independiente; recuerdos, que al parecer, no son del agrado de la corriente políticamente correcta que nos guía.


Unas de las creaciones de nuestro amado vicepresidente del Gobierno de Aragón fue la policía autonómica (desconocemos para que sirve) Su emblema, al parecer, deriva del logotipo anterior (que debe de tener ya mucha raigambre)


Este es uno de sus coches patrulla. ¡Toma ramalazo de originalidad! casi demasiado. No se aprecia el consabido logo del Gobierno de Aragón en el capó y al lado la bandera de España (sin ningún tipo de logo raro, por supuesto) para que se note que son la Policía Nacional, pero que viven mejor y la pagamos los aragoneses.


Una muestra más del dudoso gusto, esta vez el espíritu fluvy tiene la culpa. Y después que la gente no se toma en serio a la policía local.

En la foto superior: el Palacio de Deportes de Zaragoza, otra obra de arte de la ciudad y es que a cualquier cosa se le llama palacio ahora. La historia de este edificio requeriría de un post exclusivo, pero casi no merece la pena, sólo os diré que el arquitecto que ideó semejante engendro tuvo el valor de colocar una placa con su nombre, aunque no tardaron en hacer una pintada a su alrededor de grandes letras rojas con la palabra: LADRÓN. Recuerdo que la superficie sintética de la pista de baloncesto se te pegaba a las suelas, que olvidaron hacer una puerta para entrar material, que en invierno te helabas y en verano te asabas, etc...Bueno el caso es que el Ayuntamiento nunca tuvo idea de discurrir ninguna nomenclatura, no se murió nadie por aquel entonces, y la cosa quedó en simple Palacio. La imaginación popular durante tiempo se enfrentó ante la dicotomía de llamarle “el ovni” o “el huevo”, venció este último.



Interior del Pabellón Príncipe Felipe (sufridero de los seguidores del CAI) El nombre debió de ser idea del entonces alcalde de Zaragoza, el ínclito Triviño, no lo tengo claro; lo que si recuerdo perfectamente es que el Borbón no vino a cortar la cinta, e hizo bien. También creo que en principio dudaron en si ponerle Pabellón “Príncipe de Asturias” , porque por supuesto ya habían desestimado radicalmente usar la vieja denominación de los herederos de la Corona de Aragón, vamos: Pabellón “Príncipe de Girona”, igual los lapidan los anti-catalanistas de cachirulo remachado a la sesera.

Hay un estadio de atletismo situado frente al Centro Politécnico Superior de la Universidad de Zaragoza (CPS) en el ACTUR, con propiedad el barrio de Juslibol. En la fachada, con grandes letras aparece el nombre de: ESTADIO DE ATLETISMO, así, a secas. Los iniciados deportistas saben que es el Estadio de Atletismo de la Federación Aragonesa; y los militantes del PAR que se llama Centro Aragonés del Deporte, que para eso lo hicieron ellos; el resto de los mortales alucinamos. No es el único ejemplo de este simplísimo, uno de los polígonos industriales de Cuarte se llama: El Polígono, aunque después lo corrigieron por el más atinado: Parque Empresarial El Polígono.

Clásico escudo del Real Zaragoza, el de toda la vida; me lo cosió mi madre en una camiseta blanca de manga larga y con el cinco a la espalda, yo era José Luis Violeta.


Adefesio de escudo de la época Agapito-Bandrés o de como empeorar algo gratuitamente, bueno seguro que al Zaragoza le costaría un pico.


¿A qué lumbreras se le ocurriría la genial idea de bautizar a las prestaciones sanitarias del gobierno de Aragón como SALUD? Da la impresión de que acabas de estornudar.


Si hay una ciudad en Aragón con afición y tradición al automovilismo esa es Alcañiz. Por fin a un gobierno de Aragón se le ocurrió aprovechar esta devoción y construir un circuito permanente, el problema vino con la denominación; Circuito de Alcañiz seria lo lógico, pero vete a saber porqué no les gustó, primero lo bautizaron como LA CIUDAD DEL MOTOR y después como MOTORLAND, que suena más internacional para un proyecto de Norman Foster. ¿Será el nombre definitivo?


Otra obra maestra del que asó la manteca. Plataforma Logística-Zaragoza se transforma en PLAZA y arreglao, y a cobrar por el devaneo sesudo. Alguien lo tenía que decir: ¡Qué malos que son¡


Y para demostrar que en todas partes cuecen habas y que Aragón no tiene exclusivas en ineptitudes, mangoneos y otras despropósitos, reproduzco el logo de estos portentosos intelectuales que forman la SGAE. Organización que, desde hace años, viene dedicándose a intimidar a los estupefactos propietarios de bares cobrándoles un impuesto por tener televisión, y muchas otras barrabasadas que no citaré. Tan encarecido esfuerzo en engordar sus bolsillos y en defender sus prerrogativas no está en consonancia con el buen gusto, es evidente. Lo peor es que igual también hay que pagar por reproducir semejante bodrio.