domingo, 19 de julio de 2009

return to SOBRARBE

El Cañon de Añisclo desde Vió.
Parafraseando el titulo del fascinante disco: “return to KINTAIL” (Regreso a Kintail) de Alasdair Fraser & Tony McManus. Música tradicional escocesa de aromas célticos; sonidos de violín, viola y guitarra; suaves, afables, sensibles; belleza y sensaciones a flor de piel. El regreso es volver a catar el pasado, el origen, el aire sin viciar de los cerros, el azul turgente del planeta, el recuerdo del viaje placentero, es volver a las montañas del Sobrarbe.
Abizanda
Abizanda, caserío.
Abizanda, castillo del siglo XI

Románico lombardo o los albañiles nómadas del medievo que en el Pirineo encontraron trabajo.

Abizanda, casa con torre defensiva de los Maza de Lizana del siglo XV (hoy casa Carlos)
Cañón de Añisclo, el río Bellos.


La Bolsa de Bielsa.



L’Aínsa


L’Aínsa


L’Aínsa, plaza porticada.


Peña Montañesa desde L’Aínsa.


Todas las fotos son obra y gracia de: A LA SOMBRA DE LA SABINA

lunes, 13 de julio de 2009

UN DÍA DE CÓLERA

Un libro de Arturo Pérez-Reverte
2009, Santillana Ediciones Generales S.L.
Mi agradecimiento a Julio Andrade Cola; porqué siempre aprendo.

“Desde el ventanal de su casa, en el número 15 de la calle de Valverde, esquina a Desengaño, Francisco de Goya y Lucientes, aragonés de sesenta y dos años de edad, miembro de la Academia de San Fernando y pintor de la Real Casa con cincuenta mil reales de renta, lo mira todo con expresión adusta.”

“Para el pueblo español, acostumbrado a la obediencia ciega a la Religión y la Monarquía, un título nobiliario, una sotana o un uniforme son la única referencia posible en momentos de crisis.”

“José Blanco White es hombre atormentado, y a partir de hoy los será más. Hasta hace poco, mientras las tropas francesas se aproximaban a Madrid, llegó a imaginar, como otros de ideas afines, una dulce liberación de las cadenas con las que una monarquía corrupta y una Iglesia todopoderosa maniatan al pueblo supersticioso e ignorante. Hoy ese sueño se desvanece, y Blanco White no sabe qué temer más de las fuerzas que ha visto chocar en las calles: las bayonetas napoleónicas o el cerril fanatismo de sus compatriotas.”

-¿Por qué saliste a luchar, entonces?
El otro inclina un poco el rostro, pensativo, las gotas de lluvia corriéndole por la cara
-Pues no sé, la verdad –concluye-. A lo mejor no me gusta que los mosiús me confundan con uno de esos traidores que les chupan las botas….No permito que se meen en mi cara.”

El 2 de Mayo sigue siendo una fecha políticamente incómoda, como ya lo fue desde el primer momento....Lo único claro para ellos era que las tropas napoleónicas, recibidas al principio con curiosidad –por algunos, incluso, con simpatía-, actuaban como invasoras y no como aliadas, y que la paciencia ante tanto desafuero y arrogancia desbordaba el límite de lo sufrible por aquel pueblo poco culto, extraordinariamente sujeto a la tradición monárquica y religiosa. Su ira era más visceral que ideológica.”

“…el hecho de que, cuando la segunda intervención francesa en España, la de los 100.000 hijos de San Luis venidos para derribar el régimen liberal y la Constitución y reponer el poder absoluto de Fernando VII, el mismo pueblo que quince años antes destripaba ferozmente franceses cubrió de flores y aplausos el camino de los invasores.”

A un tercio del relato literario, a otro de artículo periodístico y a un postrer de expediente policial de lo acontecido; Pérez-Reverte articula un género aún por nombrar, que suscita olores a pólvora y mierda en las tripas. La historia contada a los curiosos no a los estudiosos, la historia narrada radiofónicamente, la intra-historia, la sub-historia, la de la gente con pitera.
Os puedo abreviar el análisis: “De aquellos polvos vienen estos lodos” y bien pudiera ser titulo para hablar del tumultuoso devenir de nuestros tatarabuelos. De un espacio en el tiempo complejo a más no poder, con acontecimientos que se precipitan, se desbordan y se estrellan en el mismo momento de producirse. Dudo que ni mi lejano pariente al cura Ignacio Araso, que vivió los Sitios de Zaragoza, me pudiera explicar semejante enredo. Y Reverte después de poner en tinta lo que pudo pasar recapacita sobre lo que es una nación, o una patria, o algo que los humanos tenemos la fea costumbre de crear de vez en cuando; al fin y al cabo continuamos siendo gregarios de la vieja tribu y no sabemos vivir sin ella. La fatalidad, el destino o la aleatoria matemática genética producen consciencia donde le da la gana, sin saber en que porción del ecosistema antrópico tiene la suerte de ser parida. Pero como la condición de pertenencia no parece ser fácil de arrinconar continuaremos aprendiendo del pasado, de nuestro pasado, del que esta escrito en aminoácidos. Tal vez por ello sigamos siendo rebeldes de pensamiento, buscando libertades y verdades, y sin poder soportar que se nos meen en la cara; como pasó en 1808. Entre tanto nos pondremos a discutir: ¿qué coño es una nación?