El último pasquín libre de Aragón ___ Un blog de opinión patrocinado por la máquina del fango ____ El escepticismo por principios___ Donde hay duda hay libertad ___ Este blog no está declarado bien de interés cultural___ "Zaragoza bulle como nunca antes había bullido" y otras chorradas de ese estilo____ No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo ____ Todo el mundo tiene un graduado escolar y los políticos zaragozanos una etiqueta de anís del mono ___ Buenas noches Clarice.
“La
Historia es el estudio de la historia.” (parece una perogrullada, pero es así)
La Historia es definida como ciencia por los positivistas anclados en el debate la "objetividad", la lid entre el método científico cartesiano y la subjetividad inherente a cualquier historiador por el hecho de su contexto vital y por ser un simple Homo Sapiens (no un extraterrestre que ni le va ni le viene)
La Historia es el periodo histórico que transcurre desde la aparición de la escritura hasta la actualidad." (ídem del anterior, y ponemos un paréntesis temporal a la Historia)
“La Historia es el dialogo del presente con el pasado que permite visionar un horizonte futuro.” (pasado, presente y futuro, eso es todo amigos)
“La
historia es la ciencia que tiene como objetivo el estudio de los
acontecimientos pasados dignos de ser recordados para poder comprender mejor el
presente”. (siempre y cuando definas “ciencia”, “objetivo” y “digno”)
“La Historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales." (más simple y concisa que las otras definiciones de la Historia, y hay muchas más...)
Berlín,
capital de la República Democrática Alemana, julio
de 1988, Springsteen y la The E Street Band en la
gira Tunnel of love Express Tour tocan cuatro horas ante 160.000
personas (en el velódromo Radrennbahn Weissensee con
capacidad para 120.000, oficialmente vendieron 100.000 entradas, otros dicen que
muchos se colaron y había 300.000, aunque las entradas costaban 19,95+0,05 marcos de la
RDA, al cambio de entonces 100 pesetas, al de hoy 1 €) El Muro comenzaba a temblar, la libertad corría por el aire.
Para
los alemanes orientales Springsteen era un héroe de la clase trabajadora, un símbolo obrero, y los dirigentes de la RDA quisieron venderlo como uno
de los suyos en un concierto a favor de la revolución sandinista
de Nicaragua, ante eso a mitad de concierto Springsteen contestó en un alemán macarrónico: “Es genial estar en Berlín Oriental. Quiero decirles que no
estoy aquí a favor o en contra de ningún Gobierno. Vine a tocar Rock and Roll
para los berlineses del Este con la esperanza de que algún día todas las
barreras se hayan derribado”, para a continuación cantar “Chimes
of Freedom” de Bob Dylan (“Campanadas de Libertad”, una canción protesta
que habla de los oprimidos y los rebeldes) Había sido la Juventud Libre Alemana
(FDJ, la organización juvenil del Partido Comunista) quien organizó la entrada
de Springsteen en el país (antes habían actuado, decepcionado al público: James
Brown, ZZ Top, David Bowie, Joe Cocker, y el mismo Bob Dylan) pero 1988 era
diferente, Springsteen era diferente, y en aquellos meses la gente portaba en
la solapa chapas con la imagen de Mijaíl Gorbachov (1931-2022) Tal vez sea el concierto más famoso de Springsteen, y tal vez de ahí venga su relación especial
con Berlín.
16
meses más tarde -9 de noviembre de 1989- el Muro de Berlín cayó.
En
el verano de 1995 la compañía de discos Columbia Records (de CBS, ahora propiedad
de Sony Music) decide volver a grabar el tema Hungry Heart en un videoclip
(y no eligen Berlín por casualidad pasando por debajo de la Puerta de
Brandeburgo con un descapotable) era el relanzamiento comercial de un éxito, al
parecer acompañado de la peregrina idea de Springsteen de girar por clubs
tipo Costa Este norteamericana tocando con grupos locales. La canción había
aparecido en octubre de 1980 en The River, el quinto LP de Springsteen (álbum
doble se decía entonces, tenía 20 canciones, y fue producido por el propio
Springsteen, Jon Landau, y Steve Van Zandt) El artista de Nueva Jersey la
compuso a petición de Joey Ramone (1951-2001) de RAMONES (los creadores del punk
estadounidense) pero Springsteen no se la regaló como hizo con Because the Night
a Patti Smith (1946-), el crítico musical, productor discográfico y después
manager de Springsteen, Jon Landau (1947-) se lo impidió. El título del tema,
la letra lo dudo, está inspirado en un poema de Alfred Lord Tennyson (1809-1892,
poeta inglés posromántico, muy reconocido en el mundo anglosajón) y
concretamente en el verso: “porque siempre vagamos
con un corazón hambriento”, de su obra “Ulises”, que narra la
epopeya descrita por Homero en la Odisea.
En
los años 80 surgió el videoclip musical como parte de la industria discográfica
y de consumo, era un cortometraje con la excusa de poner imágenes a una
canción, por supuesto ya estaba inventado años antes, pero sin el mismo éxito.
Uno de los culpables de aquel “melocotonazo” fue la MTV, el invento de una cadena de TV musical que triunfó masivamente, y cuando salió al mercado The River
todavía no estaba tan de moda el videoclip y no se hizo de Hungry Heart,
en 1995 sí, la canción tenía recorrido y otra vuelta de tuerca (entonces las discográficas
eran inmensamente ricas, llenaban las bañeras de los artistas con leche de
burra) y los jóvenes de aquella década, influidos por la anterior (y estos a su
vez por la anterior en un bucle infinito) entendían que la música era algo más
que música (entiéndase por transición política, forma de ver el mundo, de vivir
y de pensar) y las grandes compañías internacionales vieron el negocio, no era
“moco de pavo” empresas como la RCA, la CBS, la MCA, PolyGram, Emi, Epic, etc… hoy han muerto absorbidas y reabsorbidas en beneficio de Spotify y YouTube. Entonces los omnipresentes directivos
decidieron filmar un videoclip en Berlín de Hungry Heart (quiero suponer
por esa relación especial de Springsteen con Berlín, parecida a Barcelona) y lo
hicieron el 9 de julio de 1995 en el Café Eckstein.
En el video Springsteen canta con el músico alemán Wolfgang
Niedecken (Colonia,1951- famoso a finales de los 70) y su banda
Leopardefellband, es la llamada versión BERLIN’95 para diferenciarla de la
versión de The River, aunque en realidad sea la misma grabación de 1980
(con la The E Street Band) añadiendo por debajo el sonido del público berlinés que asistió al evento (se reconoce en la voz de los otros temas que grabaron en un DVD, supongo que pirata) aquella noche de
verano Springsteen estaba en su salsa, pero no le respetaban sus cuerdas vocales.
En
el EP, y luego en el CD, y el DVD posterior del concierto con Wolfgang
Niedecken & his band, interpretan varias veces Hungry Heart, y también la
primera ocasión que Springsteen hace una versión de Knockin’
on Heaven’s Door de Bob Dylan (tema de la banda sonora de la película “Pat Garret y Billy the Kid”, Sam Pekinpak, 1972)
Los
directores del videoclip fueron: Rudi Dolezal (Viena,1958-, que trabajaron nada menos que con The Rolling Stones, Frank Zappa, David Bowie, Michael
Jackson, Queen, Bon Jovi, Miles Davis) y Hannes Rossacher (Steyr, 1952-, socio
de Dolezal en la empresa DoRo Produktion con sede en Viena, el nombre artístico
de los dos juntos es Tropedo Twins, y solían colaborar con cadenas de lengua
alemana: ORF, ARD y ZDF) de las localizaciones el encargado fue Timothy Tremper
(1966-, guionista y director de cine alemán)
Una
gran canción, un gran video, y algo más que un café y una ciudad.
29. Twist And Shout (compuesta por Phil Medley y Bert Russell,
1961, versionada por The Isley Brothers y The Beatles)
30. I'll See You In My Dreams (Letter to You, 2020. Te veré en
mis sueños. Subtitulada en español en las pantallas gigantes)
El concierto se basó en el álbum Darkness on the Edge of Town,
1978, el 4º disco de Bruce, que contiene 10 temas, el viernes 14 de junio de 2024 en el
Civitas Metropolitano de Madrid, tocó 7, solo le faltó: Streets of Fire (con el mejor solo de guitarra de Springsteen),
Factory, y la canción homónima al título del disco: Darkeness on the Edge of
Town. Recuerda a los conciertos mono-disco que hizo hace unos años, algo original, salvo cuando se trata de vender álbumes recién salidos de fábrica, Bruce Springsteen no es de ese estilo, respeta a sus seguidores y quiero entender realiza un listado de canciones en función del lugar, la recepción del público y su estado de animo (es mi opinión, aunque según Steve van Zandt la lista la hace momentos antes de salir al concierto)
En todo caso fue un concierto con muchas canciones de finales de los 70 y principios de los 80, cuando el bloguero despertaba al mundo, cuando aquel mundo parecía infinito, colorista y esperanzador.
¿A quién se le ocurre empezar por los fríos de Cardiff?, y de Belfast, Cork, Dublín, Sunderland (en el norte de Inglaterra) hasta que le cascaron la voz, pobre, mejor un mes de mayo en España que cien en Irlanda o Gales, o por el sur de Francia, y hasta por la Lombardía, pero las cosas son así, y El Boss tuvo que posponer el concierto de Marsella (con el público en la grada) Praga y dos en Milán, 10 días de reposo y baja médica (supongo) Y con el miedo a la cancelación reanudó la gira el día 12 de junio en el Civitas Metropolitano de Madrid.
Al bloguero impenitente, su estimada hija, consigue
y le regala dos entradas para el 14 (no tan fácil como parece, el año pasado
fue imposible y me niego a la reventa ilegal y abusiva) el viernes a las 9 de
la noche, esa es mi cita con “el tipo que trabaja conmigo”, ese que me acompaña
cuando estoy harto de madrugar, de darle vueltas al volante, de aguantar lo que
se tiene que aguantar, e iniciamos la peregrinación, mi camino de Santiago particular
en busca de la constatación que espera la tira de los años, al menos 25, cuando
en 1999 visitó mi ciudad, Zaragoza, y no fui a la Romareda, miles de golpes en
el pecho desde entonces.
Solo por el temor a los atascos madrileños,
llegamos para ver cómo se llena el nuevo campo colchonero (al parecer, hoy los
dueños del Real Zaragoza, que con perras, o deudas, chufletes) y palpamos la
expectación entre los que quieren estar en primera fila, oímos los ensayos
desde fuera, y solo con un cuarto de hora de retraso (Bruce es gente seria)
saludo al artista por primera vez en persona (entre la vorágine de 50, 60, o
70.000 personas, que no consigo saber la cifra, de fans, curiosos, amantes de
la música en directo, de beber cerveza y cantar a la par con otras almas)
Desde mi amor incondicional a Labordeta, a Carbonell,
a la Bullonera, a Paco Ibáñez, a los Beatles, a Elvis, a Miguel Ríos, a la música
tradicional, al rock and roll, a Pink Floyd, a la Banda de Encinacorba, a Bob
Dylan, a las jotas, a los gaiteros y dulzaineros, a los bailes de los pueblos, entiendo
y comparto que: “La música puede distraerte un rato de tus penas; la música
puede consolarte ante tus penas; la música puede expresar tus penas, y, a
veces, la música puede lograr hacer algo para superar tus penas” , esas
penas que cargaba Pete Seeger, es quien lo dijo, esas penas que cargamos todos,
seamos o no conscientes de ellas, y algunos como Bruce Springsteen las narran
sin reparos: el final de la carretera, la angustia ante la muerte, la libertad ausente
y peligrosa, la noche y la justicia, el devenir de nuestras vidas, el amor combatiendo
a la tristeza.
Dicen que su segunda noche en el Metropolitano
madrileño es mejor que la primera, leo después en Facebook, donde al parecer
haberle visto no sé cuántas veces o tener 74 tacos de almanaque es tema
primordial. No puedo comparar con otros conciertos, si estuvo bien o mal, el
caso es que no me defraudó, en absoluto, y no las tenía todas conmigo por lo de
la afonía, y además, como ocurre con los escritores de novelas, las últimas
suelen ser las peores. Eso sí, tengo y he visto cantidad de videos (añádase YouTube)
y sé que en Directo no es ni parecido, en Vivo es cuando aprecias el valor del
artista, cuando ves el empaque de Ray Charles, de Carlos Núñez, de la Orquesta
Mondragón, de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés cantando en un banco del Parque Grande tras cerrar el Pabellón Francés la policía. De otros no podría decir lo
mismo, que ni trasmiten ni cantan, ni
encandilan ni vibran, y en eso Bruce gana a los demás, tiene el oficio de los clubs,
de los músicos que se ganan el pan en una furgoneta, que saben componer, que
entienden lo que busca su público, y cuando las grandes compañías de discos se
diluyen por el sumidero empresarial, un Bruce, y otros que también lo saben,
llenan estadios de futbol tres días en una misma ciudad, y ante aquellos sumideros, ahora los mediáticos, que solo aprecian el
fácil titular o el estereotipo rockero que nunca ve algo más allá.
El Nobel se lo dieron a Dylan, también se lo
podían haber dado a Springsteen, y a Labordeta, y Carbonell, y a Atahualpa
Yupanqui, Víctor Jara, o Joaquín Sabina, adrede o sin querer hacerlo, se lo
dieron a todos los que con la música y la letra hacen vibrar lo más profundo.