lunes, 23 de diciembre de 2024

Danas, riadas y alarmismo climático

 https://theobjective.com/autor/javier-rubio/


Corto y pego este soberbio articulo de Javier Rubio Donzé en THE OBJECTIVE. 

Los períodos de enfriamiento han demostrado ser mucho más perjudiciales para la humanidad que los períodos de calor

El clima ha sido, a lo largo de la historia, un factor determinante en la configuración de las sociedades humanas. Los cambios climáticos, a menudo drásticos y aparentemente impredecibles, han influido en la prosperidad y el declive de civilizaciones enteras. Entre los episodios climáticos que conviene analizar se encuentran el Óptimo Climático Medieval (aproximadamente entre 900 y 1300), y la Pequeña Edad de Hielo (aproximadamente entre 1300 y 1850), dos períodos que ilustran cómo la temperatura puede alterar profundamente las estructuras económicas, sociales y culturales.

No obstante, resulta muy arriesgado atribuir al calentamiento global la intensificación de fenómenos que, con igual severidad, han ocurrido de manera recurrente tanto en épocas de enfriamiento como de calentamiento. Me refiero a fenómenos como las danas (anteriormente conocidas como gotas frías) o riadas, y en especial a la última ocurrida en Valencia. Los datos históricos dejan claro que no hay evidencia de una relación directa entre el calentamiento global y un incremento en la intensidad o frecuencia de las danas. Mucho antes de la era industrial y de las emisiones antropogénicas de CO2 a la atmósfera ya hubo avenidas mortíferas en la Península Ibérica, especialmente durante la Pequeña Edad de Hielo.

El Óptimo Climático Medieval, que se extendió aproximadamente entre los siglos IX y XIV, fue una época de temperaturas más cálidas que las actuales en diversas partes del hemisferio norte. Este período favoreció la agricultura, con cosechas abundantes y una expansión de los cultivos hacia regiones más septentrionales. Los nórdicos, por ejemplo, aprovecharon estas condiciones para colonizar Groenlandia, que por entonces presentaba vastas extensiones de terreno libre de hielo (por ello la llamaron Green Land o Tierra verde), e incluso para explorar América del Norte mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón. En este contexto, la humanidad prosperó, expandió su comercio y experimentó un florecimiento cultural en buena parte de Europa. No obstante, estos períodos cálidos también presentaron retos como el aumento del nivel del mar, que afectó a muchas costas y comunidades ribereñas.

La transición desde este período benigno hacia la Pequeña Edad de Hielo estuvo marcada por eventos climáticos extremos, como la Segunda Inundación de San Marcelo en 1362. Esta gigantesca tormenta en el Atlántico golpeó Inglaterra, los Países Bajos, el norte de Alemania y Schleswig el 16 de enero de ese año. Se calcula que murieron entre 40.000 y 100.000 personas, y amplias extensiones de tierra fueron tragadas por el mar, dejando cicatrices imborrables en la geografía y la demografía. También encontramos eventos como la riada de 1421, conocida como la Inundación de Santa Isabel, que devastaron los Países Bajos, inundando 72 aldeas y causando la muerte de miles de personas.

La Pequeña Edad de Hielo, que tuvo lugar entre los siglos XIV y XIX, se caracterizó por un enfriamiento significativo, aunque irregular, del clima. Durante estos siglos, los inviernos se tornaron más largos y severos, los veranos fueron cortos, y las lluvias frecuentes arruinaron numerosas cosechas. Los glaciares avanzaron en los Alpes, engullendo aldeas enteras, mientras que ríos como el Támesis en Londres llegaron a congelarse, permitiendo la celebración de ferias sobre su superficie helada. Pero, más allá de esta anécdota pintoresca, las consecuencias sociales y económicas fueron devastadoras. La producción de alimentos disminuyó drásticamente, lo que generó hambrunas recurrentes y debilitó a la población frente a epidemias como la Peste Negra, que aniquiló a millones de personas en el siglo XIV. Se estima que entre un 30% y un 60% de la población europea murió durante esta plaga. 

En España, los efectos de la Pequeña Edad de Hielo se manifestaron de manera más tardía con respeto a Europa. Los efectos se tradujeron, también, en forma de lluvias torrenciales y riadas catastróficas, especialmente en el siglo XV, considerado la bisagra entre el Óptimo Climático Medieval y la Pequeña Edad de Hielo en nuestro solar ibérico. En este contexto, lluvias intensas y prolongadas, alternadas con sequías extremas, provocaron grandes inundaciones en todo el país.

Estas condiciones climáticas adversas, combinadas con los arrastres de sólidos y la fuerza de las aguas, llevaron a la desaparición de muchas estructuras romanas, como puentes, especialmente en la cuenca del Ebro, donde no queda ninguno en pie, como advierte el especialista en ingeniería romana Isaac Moreno Gallo. Pero incluso ríos «tranquilos» como el Guadalquivir han tenido episodios letales. Las diferencias entre la vertiente atlántica y la mediterránea también son claves para entender los desastres hídricos en España. El Ebro, que se desbordó con furia en 1448, 1582, 1605, 1617, 1643, 1775, 1787 y 1845, es un ejemplo paradigmático.

El puente de Zaragoza, cuyos arcos centrales se desplomaron tras la riada de 1643, es un buen testimonio de esta lucha entre el hombre y la naturaleza. La destrucción fue documentada en la Vista de Zaragoza, pintada en 1647 por Martínez del Mazo, discípulo y yerno de Velázquez. El catedrático de Física Teórica Alfonso Tarancón y el climatólogo Javier del Valle en su libro Premoniciones: Cuando la alerta climática lo justifica todo (2023), aclaran que «el periodo más duro de la Pequeña Edad de Hielo se alcanza a finales del siglo XVII, y en líneas generales coincide con el denominado ‘mínimo de Maunder’. Con este nombre se conoce a los años en los que el descenso en la actividad solar propició la práctica desaparición de manchas solares. Se calcula que durante este periodo la constante solar fue un 0,24% más baja con respecto a la actual».

En la vertiente mediterránea de la Península Ibérica, las gotas frías y danas han sido una constante histórica. Estas lluvias torrenciales, a menudo repentinas y devastadoras, han moldeado la historia hidrológica de la región. El Barranco del Poyo, cerca de Valencia, ha sido testigo de innumerables tragedias. Es a partir del siglo XIV, cuando comienza a recopilarse información más sistemática y detallada desde un punto de vista cronológico. En la región valenciana, por ejemplo, se han registrado 27 grandes riadas desde 1321 hasta la actualidad, lo que equivale a un promedio cercano a cuatro riadas por siglo.

En 1775, el botánico valenciano Antonio José Cavanilles documentó una de estas riadas, que destruyó casas y campos, causando una pérdida incalculable. La riada de Valencia en 2024, aunque reciente, se inscribe en este mismo patrón histórico. Con un caudal de 2.500 metros cúbicos por segundo, fue menos severa que la de 1982, cuando las aguas alcanzaron un impresionante caudal de 7.500 metros cúbicos por segundo. Estas cifras, junto con los registros históricos, desmienten las afirmaciones alarmistas que atribuyen estos eventos exclusivamente al cambio climático de los últimos años. Las riadas, como la que ha azotado Valencia en 2024 (en un periodo de calentamiento global), no son una novedad. Los registros demuestran que, durante la Pequeña Edad de Hielo, hubo muchos eventos similares igualmente calamitosos. 

El alarmismo climático, que culpa al calentamiento global de todos los desastres naturales, ignora las lecciones del pasado. Los geólogos Enrique Ortega Gironés, José Antonio Sáenz de Santa María Benedet y Stefan Uhlig destacan en su libro Cambios climáticos (2024) cómo las narrativas actuales tienden a simplificar los fenómenos naturales, pasando por alto ciclos climáticos que han existido mucho antes de la Revolución Industrial. La historia está llena de episodios que demuestran la recurrencia de cambios climáticos drásticos.

Uno de los más destacados es el enfriamiento global de 535-536, conocido como la Pequeña Edad de Hielo de la Antigüedad Tardía. El historiador bizantino Procopio de Cesarea documentó cómo «Durante este año tuvo lugar el signo más temible. Porque el Sol daba su luz sin brillo, como la Luna, durante este año entero, y se parecía completamente al Sol eclipsado, porque sus rayos no eran claros tal como acostumbra. Y desde el momento en que eso sucedió, los hombres no estuvieron libres ni de la guerra ni de la peste ni de ninguna cosa que no llevara a la muerte. Y sucedió en el momento en que Justiniano estaba en el décimo año de su reinado». Este enfriamiento, provocado por erupciones volcánicas masivas que generaron un gran velo de polvo en la atmósfera, duró varios años. Las consecuencias fueron terribles: malas cosechas, hambrunas y la propagación de la Peste de Justiniano, que diezmó al Imperio bizantino.

La actividad volcánica ha demostrado ser un actor clave en los cambios climáticos globales, llegando a alterar, en no pocas ocasiones, el curso de la historia. La erupción del volcán Laki en Islandia, que comenzó el 8 de junio de 1783 y se prolongó durante ocho meses, tuvo repercusiones significativas. Enormes cantidades de gases tóxicos, como dióxido de azufre y fluoruro de hidrógeno, fueron liberados y ascendieron a las capas superiores de la atmósfera. La dispersión de estos gases formó una densa niebla que cubrió Europa, provocando problemas respiratorios en la población y reduciendo la luz solar, lo que llevó a un enfriamiento temporal del planeta. Este descenso de las temperaturas resultó en inviernos más severos y veranos inusualmente calurosos, afectando negativamente las cosechas y desencadenando hambrunas en diversas regiones.

En Francia, la crisis agrícola y la escasez de alimentos generaron un profundo malestar social. La combinación de sequías y lluvias intensas arruinó las cosechas, exacerbando la pobreza y el hambre entre las clases más desfavorecidas. Este contexto de descontento y desesperación fue un factor que, según muchos historiadores, contribuyó al estallido de la Revolución Francesa en 1789. También la erupción del Tambora en Indonesia, el 10 de abril de 1815, expulsó inmensas cantidades de ceniza a la atmósfera, reflejando la radiación solar y provocando un enfriamiento significativo. El «año sin verano» de 1816, consecuencia directa del Tambora, llevó a crisis alimentarias en Europa y América del Norte. Estos eventos nos recuerdan que la naturaleza tiene mecanismos propios para alterar el clima, ajenos al hombre, y a menudo con aciagas consecuencias para la humanidad.

En suma, los períodos de enfriamiento han demostrado ser mucho más perjudiciales para la humanidad que los períodos de calor. Mientras que el Óptimo Climático Medieval facilitó exploraciones, avances tecnológicos y prosperidad económica, los siglos de frío trajeron hambre, pandemias y conflictos. También lo vemos en el periodo de calentamiento que estamos viviendo desde hace casi 200 años. Así lo resumen los geólogos anteriormente citados: «Con el aumento de temperatura [a partir de la segunda mitad del siglo XIX], los períodos vegetativos se fueron alargando, las heladas de primavera fueron menos frecuentes, más cortas y menos intensas. En realidad, deberíamos alegrarnos de esta evolución, en vez de demonizar el periodo cálido actual, que ha favorecido el enorme desarrollo de la humanidad.

El calentamiento ha permitido también que las rutas marítimas del nordeste y noroeste, al norte de los continentes euroasiático y americano, estén libres de hielo flotante durante varios meses al año, permitiendo la utilización de rutas más rápidas entre el Atlántico y el Pacífico, además de la posibilidad de realizar pesquerías de forma estable en latitudes del Océano Ártico muy alejadas del trópico de Capricornio. Esta situación tampoco es nueva. A lo largo de la historia, se puede verificar que los períodos cálidos han sido siempre etapas de prosperidad cultural y civilizadora, como ocurrió, por ejemplo, hace unos 2000 años durante el apogeo del Imperio romano.

En general, la existencia de condiciones climáticas benignas permitió mejores cosechas, el aumento de la población, la división del trabajo por especialidades, el incremento del comercio suprarregional, la prosperidad y el aumento de las inversiones en cultura y educación. Resulta indicativo que durante los siglos XII y XIII se fundaron miles de ciudades en Europa. Sin embargo, los períodos fríos, tanto en Europa como en Asia, estuvieron marcados por hambrunas, enfermedades, guerras y migraciones de pueblos enteros».

viernes, 13 de diciembre de 2024

Breaking Bad de THE DOR BROTHERS


Negro y Azul: La balada de Heisenberg de Los Cuates de Sinaloa para la serie de TV Breaking Band del director Vince Gilligan.

Una ocurrencia, que para esto sirve eso que llaman "Inteligencia Artificial" (!Tururú!) de THE DOR BROTHERS, su titulo: Slacking Bad (La holgazanería es mala)



lunes, 2 de diciembre de 2024

Lecturas recomendadas: LUCES DE BOHEMIA

 

Ramón del Valle-Inclán, 1924

Edición, prólogo y notas de Alonso Zamora Vicente, Editorial Espasa-Calpe, 1973.

19.- “Aquí los puritanos de conducta son los demagogos de la extrema izquierda. Acaso nuevos cristianos, pero todavía sin saberlo.”

20.- “La miseria del pueblo español, la gran miseria moral, está en su chabacana sensibilidad ante los enigmas de la vida y la muerte. La Vida es un magro puchero; la Muerte, una carantoña ensabanada que enseña los dientes; el Infierno, un calderón de aceite albando donde los pecadores se achicharran como boquerones: el Cielo, una kermés sin obscenidades, a donde, con permiso del párroco, pueden asistir las Hijas de María. Este pueblo miserable transforma todos los grandes conceptos en un cuento de beatas costureras. Su religión es una chochez de viejas que disecan el gato cuando se les muere.

33.- Nota: “Don Manuel Camo, hoy olvidado político oscense, gran muñidor electoral, fue recordado varias veces, en la prosa noventayochista, como símbolo del caciquismo y de los fraudes electorales.”

40.- Nota: “Las calles se enarenaban precisamente por los alborotos sociales. La arena, sobre el adoquinado, protegía y facilitaba los movimientos de la caballería, en las cargas, o por lo menos evitaba las caídas.”

41.- “¿Qué rumbo consagramos?

57.- “¡Señores guardias, ustedes me perdonarán que sea ciego!”

73.- “Yo nunca leo a mis contemporáneos, Don Filiberto.”

77.- “El periodista es el plumífero parlamentario. “

79.- “Y así, revertiéndonos la olla vacía, los españoles nos consolamos del hambre y de los malos gobernantes.”

85.- “Un yerno más.”

93.- “… las letras no dan para comer. ¡Las letras son colorín, pingajo y hambre!”

98.- “No me estaba permitido irme del mundo sin haber tocado alguna vez el fondo de Reptiles.” Nota: “El fondo de reptiles era una cantidad que en algunos ministerios existía, secretamente, destinada a acarrearse voluntades, o a simples favores. La expresión ha desaparecido de la lengua corriente, pero gozó de gran predicamento con un vago aire de ‘soborno, compra de opinión’ etc. (escrito por Alonso Zamora en 1973, atinadamente la expresión fue recuperada en el escándalo de los ERE en Andalucía, una red de corrupción política en el seno de la Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE entre 1980 y 2018, y el sindicato UGT)

102.- “Un café que prolongan empañados espejos. Mesas de mármol. Divanes rojos. El mostrador en el fondo, y detrás un vejete rubiales, destacado el busto sobre la diversa botillería. El Café tiene piano y violín. Las sombras y la música flotan en el vaho del humo, y en el lívido temblor de los arcos voltaicos.”

114.- “Que le den morcilla.” Nota: “dar morcilla, expresión muy frecuente en el habla coloquial, sacada de la morcilla que se daba a los perros para matarlos.”

143.- “¡En España es un delito el talento!”

153.- “En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza.”

LVII.- «Andar por las calles y plaza hasta las altas horas de la noche, entrar en una buñolería y fraternizar con el hambre y con la chulapería desgarrada y pintoresca, impulsados por ese sentimiento de caballero y de mendigo que tenemos los españoles, hablar en cínico y en golfo, y luego, con la impresión en la garganta del aceite frito y el aguardiente, ir al amanecer por las calles de Madrid, bajo un cielo opaco, como un cristal esmerilado, y sentir el frío, el cansancio, el aniquilamiento del trasnochador» (Pío Baroja, Nuevo tablado de Arlequín, 1904 ¿No parece esto una condensación resumida de Luces de Bohemia?)



 

sábado, 16 de noviembre de 2024

Donald Trump visitando un McDonald's.


- A ver, yo quiero reservar una mesa, pero no como las largas que tienen ustedes que parecen que están merendando en el Oktoberfest de Múnich. Hombre Antonia ¿Qué pasa, cómo está usted? muy bonito el abrigo de visión... ¿Qué dices Pablo Motos?
- Que no reservamos mesa.
- ¿Tú sabes quién soy yo?
- Es el moranco de Triana ¿no?
- Tira pa ya...
- Por favor a este que lo maten.
- Mire presidente, esta es María Jesús, ingeniera agrónoma.
- Y manipuladora de alimentos, aquí tiene usted su delantal. Si se lo quiere poner usted ahora.
- Pues yo en mi casa me lo pongo en cueros, !eh..! ¿me quito la ropa o qué? Oye sois más guarros que la uña de un mecánico. Mira me voy a quitar la chaqueta na más, bueno la americana que para eso la he comprao en el Zara de Manhatan, hijoputa el Amancio Ortega, está mas forrao que un torero. Toma la chaqueta, cuidao que se arruga con mirarla, a ver trae pa qua.
-Cuidao con el frequillo. Si quiere le ayudo con el nudo.
- Si has favor María Jesús, que yo no me llego al ziezo.
- Le voy ha hacer si le parece un doble nudo marinero.
-Tenga usted cuidao con la pistola, que no sé si le he puesto el seguro, a ver si me voy a librar del atentao y me voy a dar yo por atontao. Ahí María Jesús mi arma, ojala me hubiera hecho por delante, me habría puesto la grabeta como un Mcpollo pero en femenino. Tiene usted unas manos para hacer huesitos de santo. Bueno vamos a comer algo.
 

lunes, 4 de noviembre de 2024

"Si necesitan más recursos, que los pidan"

La incompetencia manifiesta, los altos cargos que no saben hacer la "o" con un canuto, las confederaciones hidrográficas con más jefes que indios, la previsión meteorológica más cerca de la corrección política que de la ciencia, las cansinas culpas al "cambio climático" que igual vale para un roto que para un descosido, la ineptitud que produce el "todo vale si nosotros mandamos", la manipulación de los medios del pesebre, los pijos-proges que saben más que los "paletos", el urbanismo incontrolado de la costa mediterránea, los ecologistas de salón de peluquería, el "agua para todos" como lema para mirar para otro lado, la insensatez de los asesores a dedo, la falta de escrúpulos de los alcaldes, el arroz y las naranjas que mataron la Albufera, la emigración de los turolenses, en fin, la historia se repite y la naturaleza siempre vence. 


 "El debate del agua en España ni mucho menos ha muerto, incluso por desgracia resucita cuando en abril de 2018 una riada extraordinaria azota las riberas del Ebro. Y ante la catástrofe, políticos del Levante y periodistas de Madrid o de Sevilla, enarbolan de nuevo los bienes de aquel Plan que las elecciones de 2004 y las mentiras del 11M tumbaron. Se atreven a decir que la catástrofe se hubiera evitado y que el Ebro arroja al mar el consumo de agua de toda la población española en un año. Cualquiera que haya leído algo de hidrología, del funcionamiento de los ríos, de sistemas de riego, de la agricultura de secano y la sequía, de geografía, de los desbordamientos históricos del río Segura, de los sistemas y costes de la producción eléctrica, del mundo rural, de la despoblación en Teruel, de la transformación de Los Monegros, de Ramón Pignatelli, de Joaquín Costa, de Manuel Lorenzo Pardo, de Félix de los Ríos, de su hijo Francisco de los Ríos Romero, cualquiera que conozca algo, digo, no puede utilizar el argumento de unas salvajes inundaciones para cuestionar la derogación de un Plan que desnudaba un santo para vestir a otro. Claro que la culpas se reparten, no toda la sinrazón está en esos creadores de opinión subvencionados, en esos politicastros bullangeros y populistas, ni tampoco en los ecologistas de salón, o en funcionarios y técnicos que quieren proteger antes a las piedras que a las personas" .

jueves, 10 de mayo de 2018 -post EL GRAN CANAL DE LA MARGEN DERECHA DEL EBRO. Miguel Valiente.

https://alasombradelasabina.blogspot.com/2018/05/el-gran-canal-de-la-margen-derecha-del.html

y "Si necesitan ayuda, qué la pidan." (Pedro Sánchez Castejón, presidente del Gobierno de España en octubre de 2024, elegido con los votos de los herederos de ETA, de los supremacistas catalanes, y de Chunta Aragonesista -para vergüenza de sus fundadores, el autor de este blog entre ellos-) 

Valencia 1949


Valencia 1957



Valencia 2024



lunes, 14 de octubre de 2024

Elon Musk y Cristóbal Colón

 

Inevitablemente el doce de octubre es el Pilar, desde no tanto fiesta Nacional de España, en su tiempo y en un alarde de oportunismo se trasladó la llegada de la Virgen María en carne mortal a Zaragoza (eso dice la tradición cristiana para el que la quiera creer) del dos de enero a la fecha del gran hito de la exploración por excelencia. Sin duda otros de esos hitos no se celebran, y ocurre porque nadie sabe con exactitud cuándo Homo erectus irrumpió en los territorios que hoy llamamos Europa y Asia, cuándo el hombre moderno hizo lo propio desde África recorriendo un camino triado y ocupó el dominio de los neandertales, de los denisovanos, del Hombre de Flores, y pisó el estrecho de Bering y por una costa inhabitada alcanzó Tierra del Fuego. O la fecha de “la primera piedra” de Gobekli Tepe, del “corte de cinta” en Catal Huyuk, de la idea de levantar las estatuas de Pascua o las pirámides de Cholula; quién puede saber el momento exacto de la llegada de los Celtas a Irlanda, de los tartessos a Huelva, de los etruscos a la Toscana, de los dorios al Peloponeso.  

Pero hubo un “primero”, siempre lo hay, que encabezó un clan de pies indestructibles, de abnegación, de esperanza para los que venían detrás. Colón hizo lo mismo, ese judío sefardí (probado por un análisis de su ADN y que a nadie debería extrañar) sobrado de ambición y estudios geográficos, que sostenía la impía hipótesis de llegar desde Europa a las Indias por poniente, por dónde el mundo caía en el abismo para los “listos” de la época. Colón quería usar la puntera tecnología naval española y así evitar al Imperio Otomano tras la caída de Constantinopla en 1453 (fecha transcendental) o la circunnavegación de todo el continente africano. Pregonaba el ahorro de tiempo y dinero, el incremento del comercio, la reutilización, en resumen: los negocios y la indagación de lo desconocido, y esa idea la compró Gabriel Sánchez, Juan de Coloma, y Luis de Santángel, hombres del rey Fernando II de Aragón, capaces de prestar la mitad de “la pasta” para el primer viaje en 1492. Gabriel Sánchez era un judeo-converso de Zaragoza, y Santángel parecido, valenciano de una familia de procedencia aragonesa. Encaja en el origen judío de Colón (ahora puede que le acusen sionista y de la guerra en Gaza)

Viene al hilo hablar de Colón al escuchar a la nueva presidenta de México pedir a España disculpas por los crímenes cometidos, cuando acaso los crímenes los cometieron sus abuelos, no los míos, son los crímenes de los criollos. Por el mismo precio podemos exigir a la presidenta italiana que se disculpe por la conquista de la Celtiberia, cuando Roma, aparte de conquistar, civilizó. España también actuó así, no como ingleses, belgas o alemanes en África o América. Basta de ejemplo la fundación de Universidad Nacional Autónoma de México en 1551, cuando en España la Universidad de Zaragoza (ciudad bimilenaria) ocurrió solo nueve años antes.   

La exploración tiene sus consecuencias, los actos de los hombres las tienen, peor es el fundamentalismo religioso de unos o de otros, que por ser un pueblo paleolítico no eres menos integrista. La exploración es inherente a la especie humana, y en el siglo XX tuvimos a Serguéi Koroliov y Wernher von Braun como precursores de los vuelos espaciales; hoy, en 2024, tenemos a Elon Musk, que al igual que Cristóbal Colón, 500 años antes, pretende expandir la humanidad y convertirnos en una especie multiplanetaria, loable empeño.

SpaceX dio el domingo 13 de octubre otro paso más en Boca Chica, en la misma frontera con México, esa frontera de los “espaldas mojadas” que separa el primer mundo del tercero, esa frontera que crearon los mismos necios que hablan de conquista y no de descubrimiento, esos populistas demagogos que se dejaron arrebatar por los gringos el oro de California y el petróleo de Texas.

“Ándale a la chingada”, y ensalcemos al pendejo Colón y a Musk por su locura.





lunes, 7 de octubre de 2024

Grandes series: A.C.I. Alta Capacidad Intelectual

Una buena serie de policías (la novela negra que tanto gusta a los franceses) con el hilo conductor de una comedia romántica ( recuerda a una serie americana de los 80: Remington Steele, con Stephanie Zimbalist (1956- ¿qué fue de ella?) y el gran Pierce Brosnan (1953- de allí a James Bond y otras buenas películas) 

Los episodios son auto-conclusivos con casos intrigantes y entretenidos, de evidente inspiración en Agatha Christie (1890-1976) y Arthur Conan Doyle (1859-1930) y su Sherlock Holmes, pero con la guasa de la protagonista.

El título original es francés es HPI (Alto potencial intelectual) y la serie está producida por la TF1 (La Une) la cadena pública francesa, y la RTBF, la Radio y Televisión Belga de la Comunidad Francesa, la televisión de Valonia y Bruselas; por lo visto no se emite ni traducida ni subtitulada en la televisión pública de los flamencos, la VRT; ni en la Belgischer Rundfunk (BRF) que es la de los hablantes alemanes de Bélgica.

La serie es una creación de Stéphane Carrié, Alice Chegaray-Breugnot y Nicolas Jean; y comenzó a emitirse en abril de 2021. En 2024 estrenaron la temporada 4, que todavía no se ha emitido en España. Prometen una quinta y última.

La protagonista principal, y la clave del éxito de la serie (como con Jim Parsons y Sheldon Cooper en The Big Bang Theory) es Audrey Fleurot (1977-) ella es Morgane Alvaro, una señora de la limpieza que trabaja en una comisaría de la policía judicial de Lille (capital de Hauts de France, junto a Bélgica, parte de los Países Bajos españoles en el siglo XVI y XVII) separada y con tres hijos, y un look que le hace no pasar desapercibida, una curranta poligonera sin suerte ni éxito en la vida, aun teniendo un cociente intelectual de 160.  

En Francia es un melocotonazo, la aspiración encubierta de toda televisión estatal que se precie, es evidente, el afán aun lado u otro de los Pirineos sigue siendo el de manipular al personal con el ideario guionizado del gobierno, con el sueño húmedo de tener más audiencia que las privadas.  La TF1 lo ha conseguido esta vez, también es verdad que la TF1 tiene publicidad y compite por ella, y Televisión Española -RTVE- se supone que no (eso se supone)

“¡Y asustar a todos! ¿Quién podría amarme? ¿Eh, quién?”, eso dice Morgane Alvaro meneando sus estrafalarios pendientes y sus orejeras de leopardo.





sábado, 21 de septiembre de 2024

LOS CAUDILLOS DE 1830

 de Pio Baroja, 1918 (San Sebastián,1872-Madrid,1956)

 

Una de las novelas de la serie “Memorias de un hombre de acción”, con el trasfondo de la historia de España en el siglo XIX y el personaje de Aviraneta como conexión y protagonista. Y es que Eugenio de Aviraneta (1792-1872) fue un personaje real, novelesco sin duda, y antepasado de Baroja.

“Memorias de un hombre de acción” es una colección de 22 novelas cortas a la manera de Benito Pérez Galdós (1843-1920) o a la manera de Honoré de Balzac (1799-1850) antes todavía, y muchos otros que vivieron del auge industrial de la imprenta, de los folletines y de los lectores ansiosos por viajar con la imaginación.  

Baroja en LOS CAUDILLOS DE 1830 narra una de las intentonas para derribar el régimen absolutista de Fernando VII (1784-1833) y obligarle a jurar la Constitución de 1812. El líder del levantamiento fue el navarro Francisco Espoz y Mina (1781-1836) y, entre las desavenencias y la escasez de tropas, resultó un fracaso total.

Baroja conocía bien el lugar de los hechos, el país vasco-francés, la frontera, la muga, pasaba los veranos en Vera de Bidasoa y a comienzos del siglo XX todavía resonaban por esas tierras los nombres de Mina, de los liberales y los realistas. El preámbulo de las guerras carlistas tres años después.

 

9.- “Vestía redingot negro, pantalón con trabillas, sombrero de copa de alas grandes y corbata de varias vueltas.” (también llamado Redingote, es una prenda entre la capa y el abrigo, un capote abrochado por delante y abierto abajo, parecido a una gabardina del siglo XX)

33.- “Dijo que el espíritu público no era del todo hostil a los liberales en Santander, donde la mayoría del comercio era liberal y de mucha influencia sobre la masa del pueblo; pero, según él, fuera de la ciudad, en la parte rural, el vecindario estaba sobrecogido por los voluntarios realistas fanatizados por el clero y dominados por los caciques.”

41.- “La Junta masónica de Bayona hablaba en sus comunicaciones solapadamente contra Mina: los carbonarios hacían la guerra a los masones y mandaban proclamas de estas iniciales: U y L., que quería decir Unión y Libertad, y terminaban con este grito: ¡Vivan los h. de S. T.!, lo que para los iniciados significaba: ¡Vivan los hijos de San Teobaldo! Los partidarios de Valdés afirmaban en todas partes que Mina era un traidor vendido a Calomarde;” (Francisco Tadeo Calomarde, nacido en Villel -cerca de la ciudad de Teruel- en 1773, murió exiliado en Toulouse en 1842, político aragonés escasamente recordado y con motivos, fue ministro de Gracia y Justicia entre 1824 y 1832, la mano ejecutora del funesto Fernando VII)


69.- “Agudo tomó un coche de los que llamaban citadinas(Desconozco qué son las citadinas)

82.- “todos cuantos cayeran en sus manos debían ser inmediatamente pasados por las armas.”

134.- “Era aquella época de la Restauración, una época de luchas ardientes en que el monarquismo y el jesuitismo (perteneciente a la Compañía de Jesús) se aprestaban al combata contra las ideas revolucionarias con todas las armas… Francia entera estaba llena de oradores elocuentes que predicaban el arrepentimiento de las locuras pasadas. Los misioneros quemaban en las plazas públicas los libros de Voltaire y los tomos de la Enciclopedia,”


161.- “otros, afrancesados, decían que lo mismo daba Bonaparte que Borbón.”

162.- “Tenía tal odio a los frailes, que si encontraba alguno en el camino sin más explicaciones de daba una paliza terrible.”

163.- “para que no te quejes te voy a dar dos mil pesetas.” (En Barcelona se acuñaron “pesetas” en 1808)

167.- “Entre los españoles iba una partida que había reclutado don Joaquín Cayuela con elementos heterogéneos, y algunos curiosos como el poeta Espronceda.”

180.- “… hay un fortín construido por cuatro paredes ruinosas y una tejavana provisional.” (tejavana es una bella palabra, es un tejado sin otro techo debajo)

190.- “(¿Será el sino de los liberales la torpeza?)”

196.- “Los oficiales, como los soldados, sabemos que no hay cuartel…” (es real, en numerosas ocasiones en las guerras del siglo XIX fusilaban a los prisioneros sin ningún tipo de miramientos, la primera Convención de Ginebra es de 1864)

199.- “¡Viva el Rey! ¡Viva la Religión! ¡Mueran los masones!”

201.- “No dan cuartel. ¡Libertad o muerte!”

230.- “La vida es cambiar. Yo no creo que ser esclavo de sus prejuicios sea una superioridad.”

234.- “…cuando la hoja de la higuera tenga el tamaño del ala del murciélago…”

249.- “Dos o tres comisionistas solían presentarse en Ustariz todos los meses.”

253.- “La diosa Razón del Bazar de Paris sacó una tabaquera y ofreció un polvo de rapé al príncipe. Los dos se atiborraron las narices de tabaco y estornudaron con gran satisfacción.”

265.- “… camino de hierro entre Liverpool y Manchester, de la inauguración de esta vía y del accidente ocurrido al duque de Wellington.”

 


266.-

            “—¿Usted no se pregunta a veces —dice Miguel a Larresore— si la vida no será una estupidez?

El caballero se queda mirando al fuego, y murmura:

— ¿y para qué hacerse esa pregunta?

— Si: es la verdad, tiene usted razón, ¿Para qué?

Y los dos hombres se callan y siguen oyéndose el azotar de la lluvia en los cristales y el murmullo del viento en los árboles.”

 

281.- “! en que época nos encontramos! Nosotros, que hemos conocido a María Antonieta en Versalles.”

290.- “La rueda de la existencia oscura seguía girando constantemente: Nacer, vivir, morir. Nacer, vivir, morir…”