jueves, 3 de abril de 2014

Condenado por corrupción un ex teniente de alcalde de Belloch

Se enfrenta a un año de prisión por tráfico de influencias y negociaciones prohibidas.

Antonio Becerril, durante años uno de los «pesos pesados» del equipo que lidera el alcalde Juan Alberto Belloch en Zaragoza, se enfrenta a un año de prisión, siete de inhabilitación para ejercicio de cargo público y más de 300.000 euros de multa, tras haber sido condenado por tráfico de influencias y negociaciones prohibidas. Un jurado popular lo ha encontrado culpable de ambos delitos, que cometió mientras era teniente de alcalde y responsable de Urbanismo en el gobierno de Belloch, cargos a los que sumaba el de concejal de Participación Ciudadana.


Ahora le toca al juez establecer la pena que impone a Antonio Becerril. El fiscal ha pedido que se le condene a un año de prisión, siete de inhabilitación y más de 300.000 euros de multa, mientras que la abogada defensora -que ha anunciado que recurrirá el fallo- pide que se le imponga la pena mínima de prisión prevista por esos delitos, seis meses de cárcel.


Becerril ha sido encontrado culpable de haber facilitado información privilegiada a un amigo suyo, Carmelo Aured, quien a su vez actuó como mediador para que otros empresarios tuvieran allanado el camino para hacerse con contratos de obras y servicios vinculados al Ayuntamiento de la capital aragonesa.


A su vez, Carmelo Aured, primo de la exalcaldesa de La Muela, Victoria Pinilla, es junto a ella uno de los principales imputados en el macroproceso de la «Operación Molinos», que está pendiente de juicio, una presunta trama de corrupción urbanística trabada en esa localidad zaragozana durante años.


Los delitos por los que ha sido condenado el ex teniente de alcalde de Belloch fueron descubiertos por la Policía cuando trabajaban en la «Operación Molinos». Intervinieron el teléfono de Aured y en varias de las conversaciones que grabaron aparecía como interlocutor Antonio Becerril. En ellas se ponían en evidencia las prácticas por las que ahora ha sido condenado. En esta causa judicial, también Aured ha sido declarado culpable de tráfico de influencias.


En el mismo proceso se juzgó también a Becerril por una masiva operación de afiliaciones «fantasma» al PSOE. Decenas de ancianos fueron dados de alta como miembros del partido a espaldas de ellos, sin saberlo y sin su consentimiento. A Becerril se le acusó de ser el responsable de esta operación y de haberla utilizado para ganar peso orgánico en el PSOE y, de paso, abonando las cuotas de esos falsos afiliados, «lavar» el dinero que obtenía por el tráfico de influencias. Sin embargo, el tribunal popular le ha declarado inocente de los delitos de blanqueo de capitales y cohecho, que también se le imputaban.


Belloch mantuvo a Antonio Becerril en el equipo socialista del Ayuntamiento tras haber sido imputado. A principios de 2009 se le acusó de los delitos de tráfico de influencias y negociaciones prohibidas. El alcalde le suspendió provisionalmente de las funciones de Urbanismo y Participación Ciudadana, pero le respaldó nombrándolo coordinador del grupo municipal socialista. En 2011, Becerril acabó dimitiendo tras ser detenido por segunda vez y acusado de otros dos delitos más, los de blanqueo de capitales y cohecho.


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