martes, 23 de enero de 2018

Cambio de Guardia de Bob Dylan



Uno de mis discos: el gran Street Legal (1978)
Dieciséis años 
Dieciséis banderas unidas sobre el campo 
Donde el buen pastor se lamenta 
Hombres desesperados, mujeres desesperadas divididos 
Extendiendo sus alas bajo las hojas que caen. 

Llama la fortuna 
Salí de las sombras al mercado 
Comerciantes y ladrones, hambrientos de poder, mi último negocio se hundió. 
Ella huele dulce como las praderas donde nació 
En la víspera del solsticio de verano cerca de la torre. 

La luna de sangre fría 
El capitán espera por encima de la celebración 
enviando sus pensamientos a una amada doncella 
cuyo rostro de ébano está más allá de la comunicación. 
El capitán está deprimido, pero aún cree que su amor será recompensado. 

A ella le afeitaron la cabeza 
y se debatía entre Júpiter y Apolo 
Un mensajero llegó con un ruiseñor negro. 
La vi en la escalera y no pude evitar seguirla.
Le seguí más allá de la fuente donde le levantaron el velo. 

Tropecé con mis pies 
Pasé por delante de la destruction en las zanjas 
con los puntadas aún sanando debajo de un tatuaje en forma de corazón 
Sacerdotes renegados y jóvenes brujas traicioneras
repartían las flores que yo te había dado. 

El palacio de los espejos 
donde los soldados caninos se reflejan 
El camino sin fin y el llanto de los carrillones
Las habitaciones vacías donde el recuerdo de ella está protegido 
Donde las voces de los ángeles susurran a las almas de épocas anteriores. 

Ella lo despierta 
Cuarenta y ocho horas más tarde el sol está rompiendo 
Cerca de las cadenas rotas, montaña de laurel y rocas rodando 
Ella está pidiendo saber qué medidas él va a tomar ahora 
Él la tira hacia abajo y ella se aferra a sus largos cabellos dorados. 
Caballeros, dijo él: No necesito de su organización, he lustrado sus zapatos 
he movido sus montañas y marcado sus cartas, 
pero el Edén está ardiendo así que prepárense para la eliminación 
o bien sus corazones deben tener el valor para el cambio de guardias. 

Vendrá la paz
Con tranquilidad y esplendor en las ruedas de fuego 
pero no nos traerá ninguna recompensa cuando sus falsos ídolos caigan 
y la muerte cruel se entregue con su pálido fantasma retrocediendo
entre el rey y la reina de espadas.