domingo, 25 de mayo de 2008

CHA y el votante arrepentido.

No os preocupéis nadie lo va ha reconocer. Nunca nadie reconoce que se equivoca votando. Lo raro sería lo contrario. Pero existe el tiempo, ese inexorable aliado de la razón que siempre la acaba quitando o dando. Algunas veces el lapso se prolonga y se prolonga y hablamos de la necesidad de una perspectiva histórica; otras, las menos, es cuestión de semanas descubrir la verdad. La apelación al voto útil de la izquierda, esa extraordinaria contribución de los socialdemócratas a la política europea, volvió a funcionar a la perfección. Ya lo hizo en Octubre del 1982 magistralmente, cuando el PSOE eliminó del mapa al PSA y el PCE, entonces se utilizó el eufemismo de que no había recambio; y efectivamente no lo había ni lo hubo, fue la manga ancha para todas las tropelías posteriores. La otra excusa, ante el evidente desprestigio de la clase política, es el votar al menos malo de los presentes. Sin duda cada uno es libre de autoconvencerse de lo que quiera, faltaría más, mis dudas surgen cuando observo la nula ecuanimidad de las signatarios de la realidad (desgraciadamente, la realidad es lo que sale en la tele) El PSOE es tan trasvasista como el PP, “tanto monta, monta tanto”. El “estatutico” ni blinda el Ebro ni sirve para forrar libros. El campo de fútbol “Cinco Estrellas”, la famosa gabela del PAR, PP y Heraldo, ahora con un equipo en segunda. Se les vieron hasta las enaguas; no se necesitó pasarlos por el detector de mentiras. El ciudadano, que tenga un mínimo interés por lo que hacen con el dinero de sus impuestos, debe de reflexionar sobre la importancia de sus acciones. Pero desde “A la sombra de la sabina” intentamos discernir lo correcto y también es el caso reconocer los traspiés de CHA. En su etapa de tocar poder subestimó a los medios de comunicación, actuando sin mano izquierda ni tacto suficiente. CHA se enfrascó de cabeza en la guerra del fútbol, donde no tenía apenas que ganar. Se creyeron que los lectores del MARCA que los domingos por la tarde se ponen la bufanda nos iban a dar la razón. Y aunque estos son los beneficiarios de que el campo este en el centro de la ciudad, y de que sea municipal, no te lo agradecerán ni aunque le regales el abono. Y al final hasta IU tragó con la solución que les gusta a los poderes fácticos: llevar la Romareda a la Quinta Julieta (bueno vende mejor San José o la huerta de Miraflores) No tendrán valor con el Zaragoza en el infierno. Los errores de CHA existieron, pero fueron pocos, numéricamente muy pocos, ahora eso sí parecen que fueron autenticas “espadas de Damocles”, más pesados que un “agujero negro”. El mundo del Show-buisness y el de las poderosas corporaciones que imponen obras a los Estados es el mundo real, es el mundo que nunca vuelve atrás. El votante indefenso apechuga con su conciencia, que remedio, la próxima vez será. Hace poco mi hermano me recordaba una frase que repetía un viejo empresario antes de tomar una decisión: “vamos a intentar equivocarnos lo menos posible”. Continuo siendo un “old rebel” utópico, ambicionando ver una sociedad donde la divulgación científica y la discusión filosófica sea carne de “prime time”. Mejor esperaré sentado.
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